Tenía intención de volver a Tokyo este fin de semana a curiosear zonas en las que no había estado, pero con la excusa del Sanja Matsuri (Festival de los tres templos) ha sido mucho mejor. Supuestamente el festival era del 15 al 17, pero como tampoco iba a ir los tres días, decidí que iría el último. Fui con Tash y Mikiko, y aunque acabamos muertas fue muy divertido.

Cuando llegamos a Asakusa no teníamos ni idea de como iba el festival ni de dónde estaba el templo, pero resultó no ser nada difícil. El festival es algo parecido a las procesiones de la Semana Santa, pero sin ser tan sobrias y lentas. Aquí se pasean con los pequeños altares por las calles, en grupos pequeños. Hay puestos callejeros de comida y de regalos, y todo es muy chachi. De hecho nosotras nos paramos en uno a comer una cosa que no me acuerdo como se llama, pero es como una especie de salchicha hecha con una pasta de pescado y cubierta de verduras que está riquísima. Nos sentamos a comer al lado de una señora mayor que era muy maja y se puso a hablar con nosotras. Parece ser que le caímos bien, porque nos invitó a una brocheta de yakitori xD Nos dijo además cómo podíamos ver Tokyo desde lo alto sin tener que pagar la entrada al Skytree, y reconoció mi tatuaje de Totoro y nos indicó donde hay una tienda de Ghibli. Encima la mujercita llevaba pantalones de Usavich, y casi me muero de lo geniales que eran (Usavich es una serie de cortos japonesa que mola un cojón, de hecho he pensado varias veces en hacerme el cosplay de Kirenenko xD).


Tras despedirnos de ella, nos fuimos a ver el templo principal, donde hicimos un par de cosas tradicionales de los templos (lavarse antes de entrar, poner toda la face un el "humo sagrado", pedir un deseo, omikuji...) y luego seguimos comiendo como unas gochas xD
Una vez nos dimos por satisfechas en Asakusa, nos fuimos al Skytree. En el Skytree hay un centro comercial donde está la tienda de Ghibli, donde nos morimos del amor de lo kawaii que era todo :_) Subimos a la zona de restaurantes pijos, en el piso 31 y no hizo falta que pagáramos para tener una vista espectacular de la ciudad. Es tan grande que ni siquiera alcanzábamos a ver los límites de la ciudad.
Bolsa más kawaii ever *-*
Después me separé de Mikiko y Tash, que estaban demasiado cansadas y se volvieron a Tsukuba. Yo me fui a Akihabara a explorar y entrar en las tiendas para curiosear. No quise comprar nada porque lo habría comprado todo, así que al final solo compre un bolso de Mickey que era muy barato (necesitaba un bolso grande con cremallera que no fuera mochila) y un cable LAN para el pc, porque el mío no llegaba hasta la mesa y usar el pc desde la cama hacía que me doliera la espalda xD
Akihabara mola un pepino, es enorme, hay muchas luces, muchos chicos guapos y muchas chicas monísimas. Quiero quedarme a vivir allí, aunque sea en la calle, seguro que alguien me acoge o algo xD Siento que cuando vaya a Harajuku (que será la próxima vez que vaya a Tokyo) voy a pensar lo mismo y voy a morirme de amor. Ya tengo muchísimas ganas :_)
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